Mente cuadriculada y empiezo a cambiarlo


A lo largo de los años he desarrollado una capacidad enorme por hacer que mi mente tenga el poder. Ante cualquier decisión dejo que ella lidere la situación y sea la que me indique el mejor camino para seguir. También, a lo largo de mi vida me he permitido sentir sin comunicarlo, por lo que me cuesta mucho trabajo hablar de lo siento.

¡Claro! Estoy muy agradecida con mi capacidad, de hecho, recuerdo con mucha certeza el momento en que quise que mi mente liderara. Fue después de una reunión que tuvo mi hermana con una psicóloga, donde esta le dijo a mi mamá que Lorena (la sista) era muy inteligente. Justo en ese momento pensé: “Yo también quiero ser inteligente

Sin embargo, al permitir que mis pensamientos y mi razón invadan gran parte de mi existencia, he creado un caparazón que ni yo misma he tenido la capacidad de atravesar.

Esto me hace sentir prisionera, por un lado, porque se me dificulta conectarme con mis emociones, y en segunda instancia porque mi mente tiene una creatividad increíble para inventarse los peores escenarios.

Es por eso, que esta semana comencé un proceso interior para permitir que mi intuición lidere más momentos de mi vida y que sea mi experiencia la que a veces me muestre el camino correcto.

Es un proceso en el que debo templar los impulsos de mi mente y todos mis sentimientos. Ya que, por haberle dado prioridad a lo primero durante tanto tiempo parece que lo segundo no tuviera cabida.

 

Pero en este momento sé que es precisamente la integración de estas dos energías y lo positivo de cada una lo que me llevará a encontrar un equilibro y poder potencializar todas mis capacidades, es un símbolo de infinito en constante intercambio.

Para eso es muy importante empezar un proceso de visión interior y reconocer que la perfección no existe, que esto es tan solo un estándar de la mente y que por hacerle caso durante tanto tiempo me he exigido mucho y paralizado demasiado.

Es mi mente la que no me permite lanzarme a nuevas aventuras, son los pensamientos los que no me dejan disfrutar de los placeres mundanos. Es la racionalización en exceso la que hace que mi evolución no tenga un salto cuántico.

Por eso, se hace necesario una toma de consciencia que me lleve a otro nivel, a un espacio donde le haga justicia a mi mente y a mis emociones. Donde cada una ocupe su lugar, en un equilibrio imperfecto.

Gracias a esto, estoy segura de que podré profundizar en mi talento, encontrar una mayor inspiración, estar más dispuesta a ayudar a mis consultantes y clientes, y tener una enorme potencia creativa.

Reconocerme en mis virtudes y defectos, para valorarlos como parte de mi esencia y como mis herramientas de triunfo. Sé que es un camino que hay que hacer, y que la mirada tiene que estar en varios aspectos de mí: mi cuerpo, mi sexualidad, mi mente y mi corazón.

Con esto saldré a la conquista de mi mente, para iniciar un viaje hacia lo desconocido, una aventura que me llevará al mayor conocimiento interior y a un éxito rotundo. Aquel que construiré con amor propio, con acciones diarias que me transformen, con la escucha atenta de palabras amigas y consejos bien intencionados. Una trocha que empezaré a explorar uniendo dos energías hasta ahora desconocidas, buscando que siempre vayan juntas por el mismo camino. Solo así, seré yo quien tome las riendas, solo así podré decir que soy una campeona.

Porque para mí todo es posible, siendo consciente que hay que dar los primeros pasos, que el poder estar en no tener que escoger y que con ello disiparé todos los obstáculos.

El camino tendrá que contar con mucha ayuda, de otros y de mí misma, para ir adquiriendo la madurez que poco a poco me lleve muy lejos. En el horizonte percibo que hay bastante por recorrer, este escrito es uno de los tantos pasos.

Hoy honro todo lo que mi mente me ha dado, hoy le agradezco por llevarme tan lejos, hoy la invito a continuar con una gran compañía.

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